Aquella primavera (Crítica de cine)

3

SANTO DOMINGO. Aquella primavera (Mayra Poueriet) es un documental revelador, realizado con el pulso de una novel directora que no teme aparecer en el encuadre con sus entrevistadas, una participación directa que otros documentalistas evitan. El resultado es un documento fresco y válido que, aunque en algunos aspectos técnicos pudo haber alcanzado mejores niveles de realización, se sostiene por su enorme valor humano e histórico.

Es uno de los cuatro documentales de la cartelera del VI Festival de Cine Fine Arts Hecho en RD 2026, que se desarrolla en el complejo cinematográfico Downtown Center, cuya primera proyección produjo el gusto de ver una sala completamente llena de gente esperando el discurso de las imágenes.

El público y la crítica se encuentran ante una obra valiente, realizada con criterio profesional, que hay que ver, respaldar y admirar. Es un proyecto que se escapa del origen familiar para transformarse en un planteamiento que devela una realidad de puños: la participación de las mujeres en la gesta constitucionalista no ha tenido el lugar ni el lucimiento que merece.

La directora estrena una voz propia, un estilo del cual se deduce la disciplina y las muchas jornadas de esfuerzo para materializar la pieza.

El motor de la memoria

La chispa que transformó a la investigadora en la directora de este proyecto fue su entorno familiar. Al escuchar los relatos de su tía (Idelcis / Yelli), quien participó activamente apoyando al movimiento constitucionalista en los barrios durante la Revolución de Abril de 1965, Poueriet contrastó esas memorias vivas con el olvido institucional de los textos escolares.

Durante el estreno, la directora, vestida elegantemente de rojo en la entrada y micrófono en mano, habló de forma tan emotiva que su voz se quebró, lo cual fue respondido por la comprometida asistencia con aplausos de solidaridad y agradecimiento.

Esta cineasta entregaba, tras casi once años de trabajo, Aquella primavera, un archivo vivo y latente que ahonda en la mirada feminista de la participación de las mujeres en la Revolución Constitucionalista, una labor históricamente invisibilizada.

Solo obras como Mujeres de Abril (1985) de Margarita Cordero, editado por el CIPAF, y Participación de la mujer en la Guerra de Abril de Pedro de León C. (Boletín #122 del Archivo General de la Nación), se habían entregado a explorar este aspecto, entre otras firmas aisladas. El gran caudal informativo oficial sobre esa Guerra Patria ha ignorado sistemáticamente la participación femenina.

A nivel cinematográfico, la gesta constitucionalista ha sido trabajada por:

  • René Fortunato: La trinchera del honor (1988), considerada la obra más importante del cine documental sobre el tema.
  • Rafael Pérez Modesto: Guerra Constitucionalista de Abril del 65: Memorias (2006).
  • Gerardo Sepúlveda: Abril de 1965, el pueblo en armas (2015, AGN).

Sin embargo, ninguno de ellos posee un enfoque de género. Son piezas descriptivas del proceso como tal; levantan las figuras masculinas protagonistas del conflicto y se limitan a ello.

Rigor y urgencia frente al olvido

Mayra Poueriet dedicó diez años a realizar este proyecto —ocho de ellos centrados exclusivamente en la investigación— para entregar, como su carta de presentación ante el cine dominicano, un documental histórico que aporta información, emociones y verdades.

Hay aspectos visuales en los cuales pudo haber rozado la excelencia, como la dirección de arte en el set de las entrevistadas; en dicha locación, la ubicación de unos fusiles (obviamente decorativos) se nota incompleta o innecesaria para transmitir la simbología sugerida, un detalle que pudo cuidarse mejor para evitar cierto tono de panfleto visual.

No obstante, el valor de fondo es incalculable. Poueriet, cineasta, investigadora y docente dominicana, notó el vacío que existía en los libros de texto escolares respecto al rol de las mujeres en los procesos democráticos del país, una inquietud académica que años más tarde se convertiría en el motor de su carrera profesional.

«Si es verdad todo lo que mi tía me decía, ¿por qué en los libros de texto de mi país no está la participación de las mujeres en la Revolución de Abril?» — Mayra Poueriet

El documental se caracteriza por la sensibilidad y la urgencia. Ante el diagnóstico médico de su tía, cuya memoria empezaba a desvanecerse debido al paso del tiempo, la directora transformó el rodaje en un viaje contrarreloj para salvaguardar ese testimonio. Su visión cinematográfica no se limitó al plano personal: expandió la investigación para incluir a enfermeras, combatientes clandestinas, cocineras y transportadoras de armas, logrando que su voz se defina por la creación de un «archivo vivo». Ella investigó pliegos de periódicos, documentos, fotografías y declaraciones para reordenar las perspectivas de nuestra historia.

Por su temática y enfoque, Aquella primavera es una de las producciones documentales dominicanas de mayor interés histórico presentadas en 2026. Esta obra debería trascender las salas de los festivales y las muestras de cine para integrarse de inmediato como un elemento pedagógico de apoyo a la docencia. Un trabajo realizado con criterio, gallardía y un profundo sentido del compromiso histórico.

Ficha técnica

  • Título: Aquella primavera (registrada internacionalmente como That Spring of ’65)
  • Género: Documental histórico / Memoria histórica / Documental testimonial
  • País: República Dominicana
  • Año de estreno: 2026
  • Duración: 80 minutos
  • Dirección: Mayra Poueriet
  • Guion: Mayra Poueriet
  • Producción: Tony Bacigalupi, Tony Bacigaluppe y Giancarlo Beras-Goico
  • Producción de línea: Oksana Decena
  • Dirección de fotografía: Stephanie Briones y Samuel Vargas
  • Edición: Jason Blanco
  • Estreno: Mayo de 2026, dentro del VI Festival Fine Arts Hecho en RD

Sinopsis: El documental parte de los recuerdos de Idelcis, una combatiente de la Revolución de abril de 1965 y familiar de la directora. A través de testimonios personales y de otras mujeres participantes en la contienda, la película reconstruye una dimensión históricamente relegada: el papel femenino en la lucha constitucionalista. La obra explora la memoria, el olvido, la resistencia y la transmisión intergeneracional de la historia dominicana.

Al final, Aquella primavera nos demuestra que el cine es mucho más que entretenimiento o técnica purista; es el faro que ilumina los rincones oscuros de nuestra memoria colectiva.

Mayra Poueriet nos obsequia una lección de justicia histórica, recordándonos que las naciones no se construyen únicamente con héroes de mármol, sino también con la valentía silenciosa, el sudor y la sangre de sus heroínas de carne y hueso.

Esta obra es un llamado urgente a las aulas dominicanas: las aulas no pueden seguir guardando silencio ante el eco de estas voces. Rescatar el testimonio de estas mujeres antes de que el tiempo borre sus huellas no es solo un deber pedagógico, es un acto de amor patria.

Aquella primavera n inspira a mirar el pasado con ojos de justicia, para que las futuras generaciones de jóvenes dominicanas sepan que la libertad de su tierra también se escribió con nombre de mujer.