La Casa de Bernarda Alba (FESTAE 2026)

Elemental Teatro ha llegado para abrir el FESTAE 2026 con La casa de Bernarda Alba para mostrarnos esa otra cara de Colombia; la que no está matizada por el tufo de los narcos, los crueles excesos del ejército o las bandas paramilitares. Esta es la verdadera Colombia: la artística, la creativa, la que tiene tanto que mostrar.

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SANTO DOMINGO. Inundados aún por completo por la inmersiva experiencia de los diseños de luz y sonido, por las actuaciones singularmente empoderadas, por el manejo del espacio teatral y el cuidadoso diseño de vestuario y los tocados, salimos de la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional preguntándonos: ¿qué acaba de pasar?

Esta representación de La casa de Bernarda Alba está ahora a cargo de Elemental Teatro, una compañía teatral fundada en Medellín en septiembre de 2003 por un colectivo de artistas locales, con la finalidad de consolidar una voz escénica con identidad propia y establecer un laboratorio permanente de investigación.

En el año 2009, el director y dramaturgo John Viana asumió de forma definitiva la dirección artística del colectivo, marcando una etapa de madurez y gran proyección para el grupo.

Su repertorio ha estado integrado, entre otras, por las siguientes piezas:

Pervertimento (2003): Basada en los textos del dramaturgo español José Sanchis Sinisterra.

Diálogo en el Jardín de Palacio (2010): Pieza clave en la historia del grupo que explora el universo del portugués Fernando Pessoa. Fue ganadora de la Beca de Creación de la Alcaldía de Medellín.

De la Muerte sin Exagerar o un Cielo Bajo Tierra (2013): Una aplaudida creación colectiva inspirada en la poesía de la Premio Nobel polaca Wisława Szymborska, que reflexiona profundamente sobre las secuelas de la guerra y la memoria.
La Casa de Bernarda Alba (2018): Versión del clásico de Federico García Lorca.

Elemental Teatro ha llegado para abrir el FESTAE 2026 con La Casa de Bernarda Alba para mostrarnos esa otra cara de Colombia; la que no está matizada por el tufo de los narcos, los crueles excesos del ejército o las bandas paramilitares. Esta es la verdadera Colombia: la artística, la creativa, la que tiene tanto que mostrar.

La pieza y el director

El montaje de La casa de Bernarda Alba por Elemental Teatro fue un proceso que tomó dos años enteros de rigurosa investigación y laboratorio escénico.

Durante esos 24 meses se enfocaron en una preparación actoral contenida, explorando la psicología del encierro, diseñando un espacio simbólico y puliendo la atmósfera sonora (compuesta por el sonido opresivo de cerrojos, puertas y ventanas que se clausuran), con el fin de garantizar una experiencia de un altísimo contenido poético, plástico y político.

John Viana es uno de los directores, actores y gestores culturales clave en la consolidación del teatro independiente contemporáneo de Medellín, Colombia. Su trayectoria destaca por un rigor estético absoluto, una profunda inclinación por la literatura poética y existencialista, y una gran capacidad para la autogestión y el trabajo comunitario en espacios no convencionales.

En el planteamiento de la pieza, Bernarda Alba representa el poder autoritario que controla la vida privada, especialmente la sexualidad y la libertad femenina. La casa funciona como una prisión moral y social. La obra muestra cómo la represión constante destruye emocionalmente a las personas y termina produciendo violencia y tragedia.

Federico García Lorca escribió esta obra en 1936, poco antes de su asesinato. Es considerada una de las grandes tragedias del teatro en español porque combina crítica social, simbolismo, poesía, conflicto psicológico y una fuerte reflexión sobre el poder y la libertad. En la puesta, Adela simboliza la rebeldía y el deseo de vivir libremente; su vestido verde y su relación secreta con Pepe representan la resistencia frente a las normas impuestas. El conflicto central puede entenderse como: autoridad vs. libertad, tradición vs. deseo y obediencia vs. identidad personal.

El uso del espacio escénico

La función fue una lección sobre el espacio escénico. Elemental Teatro nos trae una propuesta inédita gracias al uso a fondo de dos recursos técnicos fundamentales: sonido y luz.

El diseño sonoro, por el manejo de sus tonos graves y la ternura de sus agudos, penetra la piel del espectador en un trayecto de principio a fin. El sonido no se deja escuchar simplemente como parte y sustento de una obra teatral, sino que toma un rol de protagonismo escénico, reorientando el sentido de lo vivido.

De igual forma, el diseño de luces está pensado para provocar ese sentido de totalidad lumínica como base de la experiencia. Luces que descienden, que iluminan con su luz ambarina, bombillos que estallan, que hacen contraste y olas de luz con el otro elemento en juego: las masas escénicas móviles. Estas últimas son unas puertas de tres metros de altura, con diseño de época, todo en el tono oscuro, gris y opresivo del ambiente ofrecido.

Otro recurso de la técnica teatral que adquiere una preponderancia absoluta es el vestuario, basado en el color negro con dos excepciones: el vestido blanco, trabajado al cuidadoso detalle de su imagen, y el verde de la hija rebelde. Los personajes de Bernarda y sus hijas, situados sobre zapatos de plataforma (zapatacones), visten una tela negra de tono neumático flexible con un sofisticado diseño de pliegues y tocados pronunciados y sugerentes, provocando un cuadro que evoca el surrealismo y la subjetividad de la imagen.

Hubo quienes cuestionaron el uso de los zapatos y el “echar azúcar a la miel” sobre la base de un texto de Lorca que, por más que se intente, no hay cuerpo teatral que lo deteriore. Pero son opiniones.

La casa en RD

El clásico español escrito por Federico García Lorca tiene en el país una larga relación de presentaciones cronológicas:

1954: El Teatro Escuela de Bellas Artes lo llevó a escena con el protagónico de Antonia Blanco Montes, Niní Germán, Monina Solá, Franklin Domínguez e Iván García, montada con un corte clásico.

2008: La Compañía Teatral Club Arroyo Hondo, con la dirección de Niurka Mota en la Sala Ravelo del Teatro Nacional, se presentó por el aniversario de la compañía dirigida por Germana Quintana.

2012: El Colectivo Teatral Maleducadas, bajo la dirección de Isabel Spencer en Casa de Teatro, contó en el elenco con Cindy Galán, Karina Valdez, Luvil González y Johanna González, entre otras. Tuvo la importancia de ser una de las primeras versiones recientes concebidas desde una agrupación femenina independiente dominicana.

2019: Versión contemporánea de María Castillo, que fue una reinterpretación moderna y visualmente arriesgada del clásico lorquiano. La crítica teatral dominicana la consideró uno de los montajes más sólidos de la década.

Se repuso en 2024 en la Sala Manuel Rueda con Elvira Taveras, Isabel Spencer, Judith Rodríguez, Johanna González, Nileny Dippton, Paloma Palacios y Wendy Alba, entre otras. Fue un montaje de gran formato, escenografía elaborada y una lectura contemporánea del autoritarismo femenino.

Esta representación enriquece los montajes locales, deja lecciones importantes sobre el uso integral del espacio escénico y se constituye en un memorable acontecimiento para inaugurar un evento que, como el FESTAE 2026, viene de las manos de nuevas directrices. Es una experiencia inolvidable. ¡Bienvenidos, hijos e hijas de Colombia!

Ficha técnica: La casa de Bernarda Alba

Autor original: Federico García Lorca
Grupo: Elemental Teatro
Dirección: John Viana
Escenografía: John Viana
Iluminación: Wilson Zapata (en la versión original de 2018)
Diseño sonoro: John Viana (versiones recientes y festivales)
Sonido: Tatiana Castaño Jaramillo (montaje original) / Sara Mahecha (temporadas recientes)
Vestuario y maquillaje: Elemental Teatro
Asesor literario: Oscar González (versiones recientes)
Elenco: Diana Carolina Cardona, Yeni Mir