Santo Domingo. — La plataforma dominicana La MuviRD, impulsada por el productor y director Ángel Muñiz, plantea un modelo de distribución digital que reconfigura la relación entre productores, exhibición y público.
Concebida como “un cine digital que tiene innumerables salas”, la plataforma combina suscripción, pago por evento y estrenos premium, y se presenta como una alternativa de acceso y monetización para obras dominicanas que, según Muñiz, históricamente han tenido limitaciones para sostener una vida comercial estable en el circuito de salas.
Uno de los pilares del modelo de La MuviRD es la participación del productor en los ingresos. Muñiz asegura que la plataforma fue diseñada pensando en beneficiar al gremio, en parte por su propia experiencia como productor.
“Todo lo que se hará aquí en la plataforma tendría que hacerse en beneficio de los productores, porque yo soy un productor”.
En el esquema estándar, el productor recibe el 60% de los ingresos el primer año y el 70% el segundo año, luego de que el proveedor tecnológico descuente su comisión.
En el caso de las películas incluidas dentro de la suscripción, el dinero se distribuye según el tiempo que el público haya visto cada obra. Es decir, se calcula cuánto dinero entró en el período y se divide entre la cantidad total de minutos reproducidos. Así se obtiene un valor por minuto, que luego se multiplica por los minutos que acumuló cada película.
Sin embargo, el modelo cambia cuando la plataforma adquiere una licencia exclusiva de una película y asume una inversión inicial y gastos de promoción. En esos casos, el reparto pasa a ser 50/50.
“En el caso de Milly es diferente porque… estamos pagando por esa película y pagando por la publicidad”, explica. Esa licencia suele ser exclusiva por seis meses, tras los cuales el productor puede colocar la obra en otras plataformas.
Muñiz también destaca la posibilidad de realizar estrenos en vivo, una modalidad que permite vender preventas.
Identidad dominicana
La identidad dominicana es otro eje central de la plataforma. El catálogo prioriza historias con conexión directa al país, ya sea producidas localmente o desde la diáspora.
“La película tiene que tener una identidad dominicana”.
La plataforma no se limitará exclusivamente a largometrajes. Muñiz confirmó que el catálogo incluirá documentales, así como una estructura organizada para cortometrajes en tres categorías: estudiantil, amateur y profesional.
Añadió que incluso un corto realizado por un amateur puede pasar a la categoría profesional si obtiene reconocimiento o premios relevantes.
El criterio de inclusión, según indicó, responde a lo que definió como “democracia pura”, permitiendo espacio tanto a creadores emergentes como a profesionales consolidados.
La plataforma también integrará transmisiones de eventos en vivo. Muñiz explicó que podrán ofrecerse estrenos especiales, conciertos, peleas de boxeo, premiaciones y otras actividades en modalidad live streaming.
“Yo puedo lanzar un evento en vivo. Por ejemplo: una pelea de boxeo, un concierto”.
Esta modalidad permite incluso vender boletos digitales previos al evento o realizar transmisiones gratuitas para suscriptores, dependiendo del formato acordado.
Otro componente destacado es la incorporación del teatro dominicano. Las obras serán grabadas respetando su naturaleza escénica, con planos generales y presencia de público, evitando un tratamiento cinematográfico tradicional.
“No lo vamos a filmar cinematográficamente, lo vamos a filmar teatralmente”.
El objetivo es que el público pueda acceder a producciones teatrales y presentaciones de ballet sin necesidad de asistir físicamente a la sala.
Con esta ampliación de formatos, la plataforma busca consolidarse como un espacio integral para el contenido audiovisual dominicano, más allá del cine tradicional.
En su visión de futuro, Muñiz insiste en que el streaming será la vía principal del cine, impulsado por el avance tecnológico en los hogares y la facilidad de acceso.








