Santo Domingo. — El productor y director Ángel Muñiz enmarca el debate entre salas de cine y streaming como parte de una transformación global del consumo audiovisual, comparable con la transición que en su momento experimentaron la televisión abierta, el cable y los formatos físicos.
A su juicio, el streaming no es una moda pasajera, sino un modelo ya consolidado. “Si no hubiera tenido la aceptación, no creo que se hubiera quedado”, afirma, al señalar que los hábitos de consumo han cambiado de manera estructural.
En su análisis, las salas de cine tenderán a concentrarse en grandes espectáculos y producciones de alta inversión, mientras el consumo cotidiano migrará progresivamente al entorno digital.
Por eso, cuando se le pregunta si el streaming sustituirá a las salas, responde con franqueza: “Sí… te diría que sí, que lo va a sustituir”, aunque reconoce que no puede precisar en qué momento ocurrirá por completo.
Condiciones del mercado y negociación con salas
Muñiz vincula el auge del estreno directo en plataforma con las condiciones actuales del mercado de exhibición. Señala que existe incomodidad en la negociación con circuitos concentrados y que muchos productores enfrentan limitaciones para acceder o sostener sus películas en cartelera.
“Es un problema de negociación… es una situación de falta de comodidad de los productores negociando con un grupo que lo que tiene es un monopolio”.
El productor también introduce un elemento estructural en la discusión: la dependencia del sector respecto a los incentivos de la Ley de Cine. Según afirma, muchas producciones dominicanas no recuperarían su inversión únicamente con la taquilla tradicional.
“Las películas ganan dinero porque están subvencionadas por la Ley de Cine”, expresa, y advierte que, si esos incentivos se reducen o desaparecen en el futuro, será necesario contar con vías de distribución que generen ingresos sostenibles.
En ese contexto, plantea que las plataformas digitales pueden convertirse en una herramienta estratégica. “Ya hay una plataforma que estuvo andando, está andando, está ahí, y genera una posibilidad de ingreso”, afirma.
Como ejercicio hipotético, señala que si una película alcanzara un millón de visualizaciones a nueve dólares por acceso, podría generar nueve millones en ingresos brutos, lo que abriría la puerta a un modelo económicamente viable para determinadas producciones.
Proyección del modelo digital
Muñiz considera que el avance tecnológico en los hogares, pantallas de gran formato, sonido envolvente y conectividad estable, está acercando la experiencia doméstica a la experiencia tradicional de sala, lo que refuerza la tendencia hacia el consumo digital.
En ese escenario, sostiene que el streaming no solo complementará la exhibición tradicional, sino que se convertirá en su vía principal.
“La vía principal será el streaming. Definitivamente”.








