Actores destacan la entrega y el trabajo colectivo detrás de Milly: La reina del merengue

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La película Milly: La reina del merengue representa una apuesta particular dentro del cine dominicano por su formato musical y por la responsabilidad de llevar a la pantalla una historia conocida por el público. Así lo expresaron los actores Sandy Hernández y Juan Carlos Pichardo, quienes coincidieron en que el proyecto implicó dedicación constante, disciplina y un compromiso sostenido durante meses de preparación.

“Estamos haciendo historia, la primera película musical de la República Dominicana. Ha sido un honor, fue mucho trabajo”, afirmó Hernández, al referirse a la experiencia de formar parte del elenco.

Para Juan Carlos Pichardo, el valor del proyecto radica en el proceso colectivo.

“El poder estar en un proyecto no solamente de contar la historia de Milly, sino llevarla de la manera que se lleva a la pantalla grande, es sumamente enriquecedor”.

El actor destacó que el sentimiento fue compartido por todo el equipo. “Todos sentimos orgullo al saber que hicimos un producto de calidad”.

Un proceso exigente desde el casting

Ambos intérpretes explicaron que el proceso de selección incluyó varias etapas. Hernández relató que fue contactada inicialmente por Instagram y luego participó en audiciones que incluyeron pruebas de actuación, canto a capela, baile y maquillaje.

“Fueron meses en el proceso de casting, un video cantando a capela, después uno bailando, pruebas de maquillaje, de todo”, explicó.

Pichardo valoró que se realizara un casting formal. “Muchas veces dicen quiero a fulano, pero aquí hubo pruebas reales de baile, canto y actuación”, comentó.

Uno de los aspectos más delicados fue la interpretación de figuras reales. En el caso de Hernández, el acercamiento directo con Milly fue determinante para construir el personaje.

“Milly se abrió muchísimo conmigo, fue confidente de muchas cosas, me mandó videos, audios, historias. Me dio todo lo que necesitaba para absorber su esencia y traerla a la pantalla”

Por su parte, Pichardo asumió el reto de dar vida a Rafa Vázquez sin contar con material audiovisual de referencia.

“No tenía ningún audiovisual como referencia, solo fotografías. Me apoyé mucho en los familiares y en lo que me contaban”, explicó. Incluso señaló que encontró puntos en común con el personaje. “Según lo que me contaban, tenía mucho de mí, y eso hizo más natural el proceso”.

Preparación vocal y coreográfica

Al tratarse de un musical, la preparación incluyó entrenamiento vocal y ensayos de baile durante varios meses.

“Grabamos un álbum para la película. Tomábamos clases de canto, después ensayo de baile. Eran jornadas de 2 de la tarde a 8 de la noche por meses”, detalló Hernández.

Pichardo añadió que el proceso también requirió mantener continuidad física durante un período prolongado. “Yo no me afeité ni me corté el pelo para no perder continuidad”, comentó.

Los actores coincidieron en que el ambiente de trabajo favoreció la integración del elenco. Hernández señaló que no hubo tensiones entre quienes provenían del teatro, la comedia o el cine.

Pichardo agregó que el vínculo se ha mantenido con el tiempo. “Es la única película en la que he estado donde el chat sigue activo años después. Eso habla de lo que se creó aquí”, expresó.

El aprendizaje que deja la historia

Sobre lo que les deja la experiencia, Hernández destacó la resiliencia como eje central. “Saber que los sueños se cumplen cuando trabajas por ellos con disciplina y constancia”, afirmó.

Pichardo coincidió en que el mensaje está en la trayectoria de la propia artista. “Ella demuestra que se puede triunfar siendo buena persona. Perseguir tus sueños con humildad y perseverancia”.

La película, señalaron, es el resultado de un proceso de preparación intenso y de un esfuerzo colectivo orientado a representar una etapa importante de la música dominicana desde el lenguaje del cine musical.

¡Hola! Soy Yulissa Álvarez y hace un tiempito inicié con este proyecto llamado Cinecultura. Soy periodista de formación con seis años de experiencia en periodismo de datos y de salud, pero con un especial interés en el cine, estuve tentada a cambiar de carrera en la universidad, pero me di cuenta de que podría combinar ambas pasiones; el cine y el periodismo, por lo que he realizado varios cursos y talleres en realización cinematográfica y apreciación de cine. Me encanta hablar de películas y series en sentido general, lo disfruto y lo vivo; por mi afición de adolescencia (la lectura) tengo debilidad con las adaptaciones y las películas basadas en hechos reales, también me gusta la música y el teatro. Disfruto de un buen café matutino, me gustan los festivales culturales, al igual que los de comida. ¡Espero que disfruten de nuestro contenido!