Coma profundo, una buena historia que podría estar mejor

La película llegará a la pantalla grande nacional el 6 de junio

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¡Estamos tarde! Lo sabemos. Entre premier, estreno, proyección, gajes del oficio, se nos hizo casi un mes de su estreno. Pero, en el argot popular dicen: “Mejor tarde, que nunca”.

Ahora que el lector de Cine Cultura, y gracias a Caribbean Cinemas, Altice, Novocentro, que hicieron una vez más el Festival Hecho en RD, nos sumergimos en un emocionante viaje de unos 5 días por largometrajes creados con la Ley de Cine 108-10.

Pero, además, presentaron cortometrajes de estudiantes universitarios de Intec, Pucmm y Unibe entre proyección y proyección. Aplausos para ellos, me encantó el del mercado modelo y aún no se me olvida la sensación de incredulidad y expecitismo de Bukí (espero que se llame así, no recuerdo muy bien).

Entremos en materia…

Me refiero a la película Coma Profundo, de Roberto Ángel Salcedo, que abrió el festival de cine Hecho en RD, en Fine Arts, en esta edición 2024.

Hablemos de lo simple. El drama cuenta la historia de Alex, un joven corredor de carreras de motocicleta, casado con Nicole, con dos hijos, Natalia de 11 y Alex José de 9.

En una competencia, Alex pierde el control y sufre un aparatoso accidente que lo lleva a clínica, al practicarle una cirugía, Alex cae en un “coma profundo”.

Siete años después, y mucha resistencia de los hijos por no desconectar a su papá, Alex despierta, planteándose un nuevo resurgir con su vida, al conocer de los eventos que sucedieron mientras él dormía.

A mi parecer, la película llegará a la pantalla grande nacional el 6 de junio, Christian Álvarez lleva sobre sus hombros el largometraje. Él se embarca en un viaje de traiciones, infidelidades, sueños y anhelos durante más de una hora. Lleva la voz campante de los protagonistas y es egoísta, algo quiere y le cuesta la vida.

Pepe Sierra sigue siendo un actor versátil, que puede transmitir tanto dolor, frustración e incertidumbre sin emitir una frase. él lo dio todo, mostró el deterioro de estar siete años postrado en una cama, el lento y doloroso proceso de recuperación, y encontrar que todo ha cambiado, aunque te mienta en la cara.

Pepe, a pesar de que pasa casi dos tercios del filme en cama bajo las sábanas de una camilla, demuestra una vez más que los directores y los espectadores debemos prestar más atención a su trabajo.

Lizbeth Santos… Tenía en sus manos un papel que podía destacar por las emociones y situaciones que pasaba su personaje, pero lo sentí plano, sin un apego real o un estudio previo de lo que tenía que transmitir el actor.

Ella es el centro de esta película , por el que cruzan las acciones del drama. Y lo hace bien. Hay aspectos bien logrados y otros… no tanto como el conectar con el espectador. Mientras la veía en escena pasó por mi mente a Judith Rodríguez o a Evelyna Rodríguez en su papel protagónico.

Manolo Ozuna es médico. Uno que replica sus líneas como un robot, aunque muestra la templanza de ejercer la medicina ante casos extraordinarios para los pacientes y rutinarios para el personal de salud. Nunca pierde el norte.

Algo que debo destacar que me molestó. ¿El covid? ¿Voz en off de David Collado? ¿La cuarentena? Todo se pudo evitar, en el cine está la ficción, no había que introducir la propaganda política de la figura de David Collado en esta historia que no está ligada en nada con una pandemia.

Con Coma Profundo vemos un amplio panorama de que los directores y productores dominicanos pueden diversificarse, aportar más al cine local y crear historias más dramáticas sin caer en el final feliz por siempre.

De hecho, me agradó que utilizara los recursos entre el flashback y el presente sin enredar o crear un círculo vicioso de la película.

Resalto que esta nueva edición de cine Hecho en RD la disfruté al máximo. En cada película que disfruté, la sala estaba llena y viví las emociones a flor de piel.

El final sorprende. Todos en la sala, nos gustara o no el largometraje, quedamos impactados con un sin fin de emociones de “¿Qué pasará después?”

Espero que vayan a verla, y nos cuenten.