Arthur, película conmovedora grabada en Samaná

Está disponible en cines dominicanos y la taquilla cuesta entre RD$300 y RD$400

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Hay algo cierto: cada vez más República Dominicana se convierte en el destino predilecto para recrear escenas, países e historias en la industria cinematográfica internacional y nacional.

Pero, esta vez, Samaná fue la casa de la producción del director Simon Cellan-Jones, quien recreó la vida de Arthur The King en la pantalla grande.

La película fue filmada en 2022, según datos de la Dirección General de Cine (DGCine), con un presupuesto aprobado de RD$1,930 millones.

Hablemos de la sinopsis: Michael es un atleta de aventura extrema. Luego de su fracaso en la competición en Costa Rica se retira.

Sin embargo, regresa por última vez a República Dominicana a competir con un equipo que compite por diferentes motivos y aparece un perro callejero que les reinterpreta el significado de victoria.

Se estrenó hace unos días en República Dominicana y nos tocó las fibras sensibles.

Algo chistoso es que unas féminas de unos 60 años comentaron entre sí: ¿Trajiste los pañuelos? Porque estoy segura de que aquí vamos a llorar.

Me reí, y sí, los ojos se nos pusieron aguados y el corazón se nos acojonó.

Querido lector,

Comencemos por el inicio, ¿No?

El protagonista es padre y esposo en Estados Unidos, pero se siente incompleto. No ha ganado una competencia en más de 10 años y ya está envejeciendo y tratando de sobrellevar su faceta como padre.

Su esposa lo anima a ir tras “esa” última competencia y reunir a los mejores atletas para lograrlo. Mark Wahlberg, Simu Liu (Leo), Nathalie Emmanuel (Olivia) y Ali Suliman (Chick) se unen al elenco para recrear su travesía por la selva de República Dominicana y lograr el primer lugar en la competencia.

Ellos viajan con el tiempo contado a Santo Domingo y sin la debida preparación por falta de presupuesto y apoyo financiero, pero concomitantemente van mostrando la vida del perro callejero en los barrios populosos de la capital dominicana.

Destaco que la producción, grabada en estudios de Lantica Media, fue muy explícita en mostrar el mapa de Quisqueya, el aeropuerto, la Zona Colonial, Samaná, el Frontón, la capital…

O sea, yo me emocioné al ver un audiovisual internacional (que ya sabía que había sido grabada gracias a la Ley de Cine 108-10) contar una historia en dominicana.

Fue como “¡Oh, wao! Estamos en el cine”.

Todo marcha bien hasta que se encuentran con un perro callejero al que el protagonista alimenta y comienza su travesía junto al animal. El equipo se niega a encariñarse con el canino porque “es una boca más que alimentar”, sin embargo, el amor puede más.

Hay que reconocer, es un largometraje acerca del trabajo en equipo y la superación del miedo, combinado con un amor infravalorado: el de los animales.

La fotografía y las tomas del perro son de plano americano y de detalle, el director tuvo claro que había que hacer énfasis en sus expresiones y ojos marrones, su dolor y su vida difícil como un perro callejero.

No se escapa de los clichés cinematográficos. Pero hace mucho énfasis en la importancia del trabajo en equipo y que tu equipo debe ir a la par de tus objetivos.

Los «no»  tan buenos

Una película que te llega al corazón, definitivamente. No obstante, nos quedamos con falta de desarrollo en algunos temas.

El padre de Olivia tiene cáncer y es su única y última oportunidad para continuar con su legado como atleta de aventuras extremas.

Chik compite, pero el equipo se retrasa unos minutos para descansar por su rodilla, que tiene un historial de dificultad, cirugías y dolor.

En más de una hora y media nos muestran leves conversaciones sobre el posible fallecido del padre de Olivia y la rodilla de Chik… Pero ¿Qué pasó con estos dos historias? Nos quedamos con ganas de saber qué pasó.

Arthur está enfermo, casi moribundo, y aún así puede viajar de República Dominicana a Estados Unidos. Esto se resolvió bastante rápido y aunque sí nos indican que hubo un proceso para que lograra salir del país, no tuvo mucho desarrollo.

Por otro lado, los movimientos de cámara tan bruscos  para simular la travesía de los atletas, esto marea algunos espectadores y en momentos el recurso se siente abusivo.

 

En taquillas

Al momento de escribir esta reseña, Box Office Mojo, la producción cinematográfica ha recaudado US$29.5 millones a nivel mundial. De hecho, durante su apertura generó US$7.6 millones.

Y antes de que se me olvide o esta entrega sea muy extensa, también participaron actores dominicanos… Elizabeth Chahín y Luis del Valle.

Sí recomiendo que la vean, aunque no es una obra maestra del cine ni competirá en premios Oscar… pero la historia llama la atención, es una aventura infravalorada entre un hombre y un perro, y puede que se te escapen unas lágrimas al final.

¿Spoilers?

Está disponible en cines dominicanos y la taquilla cuesta entre RD$300 y RD$400.

¿Ya la viste?  ¿Qué te pareció? ¿La verás?